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Los Aranceles Reconfiguran el Escenario Económico Global

El 10 de octubre de 2025 se produjo una nueva escalada en la guerra comercial, protagonizada por las dos principales potencias mundiales: Estados Unidos (EE.UU.) y la República Popular China (RPCh). Este contexto plantea diversos interrogantes sobre la evolución del conflicto, el rol de terceros países como Argentina y las implicancias en los flujos comerciales y financieros internacionales.

Los Mercados Financieros en la Coyuntura Comercial

Los anuncios sobre la escalada arancelaria han impactado la dinámica de Wall Street. Tras los anuncios de la segunda administración de Donald Trump, el 1 de febrero, se observó que la suba de aranceles alcanzó una nueva dinámica. En un lapso de dos semanas, el mercado alcanzó su punto máximo y la posterior caída se extendió hasta el 7 de abril. En esa fecha, EE.UU. aplicó un 50,0% de aranceles a China, que respondió con medidas que llegaron hasta el 84,0%.

Durante este período, el índice S&P 500 registró una caída del 21,0%, mientras que el NASDAQ retrocedió un 26,0%. Sin embargo, los mercados se recuperaron y alcanzaron máximos históricos posteriormente: el S&P 500 subió un 40,0% y el NASDAQ tuvo un crecimiento aún mayor, del 54,0%.

Esta recuperación puede explicarse por la reducción de la incertidumbre. Los mercados reaccionaron inicialmente con caídas ante el desconocimiento de las medidas futuras. Luego de los anuncios, el panorama pasó de la incertidumbre a una certeza que solo requería la cobertura del riesgo conocido.

El viernes 10 de octubre de 2025, los mercados volvieron a resentirse con los anuncios de Trump sobre nuevos aranceles a China. A nivel global, se estima que el mercado perdió una capitalización de 3 billones de dólares, lo que marcó nuevamente un techo en los dos índices bursátiles más importantes de EE.UU.. El mercado argentino también reflejó el impacto, con los ADR retrocediendo en Nueva York, mientras que el mercado local permanecía cerrado por el feriado.

Perspectivas del Conflicto Global – Leer entrelíneas

La guerra comercial puede analizarse desde distintas perspectivas:

  • Fiscal y Comercial: Los países implementan aranceles para restablecer sus balanzas comerciales.
  • Comercio Internacional: Se utiliza como un medio para obstaculizar el flujo de comercio, lo que se considera un tipo de «guerra» económica.
  • Estratégica: Algunos países pueden utilizar el conflicto como argumento para la búsqueda de nuevos aliados estratégicos, teniendo en cuenta la reconfiguración global de recursos.

Independientemente de la visión adoptada, el escenario internacional se ha reconfigurado, y el establecimiento de alianzas estratégicas resulta esencial. El conflicto está afectando a los mercados financieros y, por consiguiente, a empresas de todo el mundo.

La Restricción China sobre Tierras Raras

El viernes 10 de octubre, China implementó una medida que puso en jaque al sector tecnológico: una restricción sobre las tierras raras, elementos que se utilizan en los diversos procesos productivos. Entre ellos el Samario, Euporio y el Gadolinio, por ejemplo, conforman un grupo clave ya que son esenciales para las tecnologías de reactores nucleares, otros minerales están relacionados a imanes y láseres, pero el PPC argumentó razones de «seguridad nacional», para desplegar esta normativa que otorga al gobierno un mayor control sobre la exportación de productos que utilicen estos elementos en su proceso productivo.

Las restricciones incluyen 12 de los 17 elementos que componen las tierras raras, y se aplican no solo a las materias primas sino también a cualquier producto extranjero que contenga al menos 0,1% de estos materiales. Esto implica la necesidad de obtener licencias adicionales que complican las transacciones comerciales. Si bien la entrada en vigor está prevista para el 8 de noviembre de 2025, la tensión entre las potencias ha aumentado.

EE.UU. respondió con un aumento del 100,0% en los aranceles, que se aplicará a partir del 1 de noviembre de 2025, posterior a la medida dispuesta por la RPCh.

El Rol Estratégico de Argentina – Un aliado artificial

Argentina ha desarrollado diversas estrategias que la posicionan en una situación compleja, en un contexto de inestabilidad política e ideológica que dificulta el desarrollo de planes de largo plazo.

El país ha fortalecido su vínculo con China a través de ayuda económica, incluyendo el swap de divisas y ayudas indirectas, como el apoyo de la empresa COFCO, lo que posicionó a la potencia asiática como un aliado comercial clave.

Por su parte, EE.UU. ha manifestado su preocupación por la creciente presencia China en América del Sur. Ante esta situación, Argentina se configura como un nuevo aliado estratégico para EE.UU., impulsado tanto por la afinidad ideológica de la administración central actual como por la nueva ayuda económica que se ha anunciado. El swap por 20.000 millones de dólares es un acuerdo reciente que busca revertir la dependencia argentina respecto de Beijing.

Además, se ha anunciado la inversión del proyecto STARGATE de OpenAI, que promete la creación de grandes centros de datos para potenciar el desarrollo global. Se proyecta una inversión de hasta 25.000 millones de dólares. Este tipo de iniciativas plantea nuevas implicancias económicas y estratégicas en el ajedrez geopolítico global. No solo por la importancia estratégica y selecta de desarrollar estos centros de datos sino que también permitiría potenciar otras áreas con un efecto derrame del conocimiento e inversión. 

Dentro de las restricciones chinas a las tierras raras hay un grupo relacionado a la energía nuclear, Argentina tiene grandes desarrollos en esta área y también puede ser un punto interesante a la hora de negociar con las grandes potencias. Se ha hablado de alimentar los centros de datos con energía nuclear y de exportar dicha tecnología como SMR (Small Modular Reactor), estos módulos permiten alimentar pequeñas poblaciones. 

Dado este contexto Argentina tiene un lugar privilegiado entre las negociaciones internacionales, sin embargo, decisiones de corto plazo pueden marcar el destino a largo plazo, el mapa mundial se está reconfigurando y la guerra comercial marca el ritmo de los mercados financieros.

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